Todo comenzó para mí el día que fui diagnosticado con una masa. Ese día llevamos a mi hijo Alexander a su escuela y procedíamos hacia nuestro hogar. De repente sentí un dolor en mi espalda y me sentí un poco acalorado, mi esposa tocó mi cabeza y me dijo “creo que tienes fiebre”. Prontamente, decidimos ir al Hospital Fairview que quedaba a solo unos minutos de donde estábamos.

Cuando llegamos al hospital, al ellos ver que tenía fiebre y que estaba andando un poco cojo, me admitieron rápida mente a la sala de emergencia y comenzaron a hacerme análisis. Súbitamente me dijeron que querían hacerme un CT Scan de mi estomago pues sintieron algo raro en el. Al terminar el CT Scan determinaron que había una masa en- cima de mi estomago y por debajo de un músculo que pasaba por encima del estomago. Allí mismo me hicieron una biopsia y al cabo de dos semanas y media, me llama el Dr. y me dice “tienes un tumor canceroso llamado lipo-sarcoma”. Lo único que le pude decir fue, “¿y qué hacemos ahora con esto? El me dijo que me iba a referir al Cleveland Clinic de Downtown, pues quería que un especialista de allá atendiera mi caso. Al par de semanas caigo nuevamente en el hospital, pero esta vez llege hasta la sala de emergencia de Cleveland Clinic de Downtown. Tras hacerme otro CT Scan, determinaron que el tumor había crecido rápidamente y determinaron comenzar allí mismo las Quimo Terapias. Ya me habían puesto un puerto en mi pecho, que se conectaba a mi vena yugular para poder darme la quimo. Así comienza esta triste y difícil aventura en el cual Dios ya se está glorificando pero yo no lo sabia.

Una vez soy dado de alta del hospital, rápidamente que la quimo baja mis defensas inmune, un maligno hongo ataca mi garganta y no podia comer ni beber nada. Vuelvo al hospital el jueves 22 de diciembre, pensando que no voy a estar con mi familia para las navidades, pues el doctor dijo que pasaría al menos una semana allí. Pero Dios el día 25 hizo el milagro, quede sano, y llegue a mi casa el 25 antes que mis hijos llegasen a mi hogar, dándole la sorpresa a ellos, pues ellos pensaban ir a verme en el hospital después de compartir con mi esposa en mi hogar. Qué bueno es Dios que hace todavía hermosos milagros en la vida de sus hijos.

Al par de días de haberme acontecido todo esto, recibo otra llamada de uno de mis doctores, indicándome que entre las pruebas que me habían hecho, encontraron que tenía el virus H. pylori en mi estomago, el cual esto me causaba mucho dolor y nauseas, además de hacer que las piernas se me hincharan extremadamente, enseguida que estaba de pies. gracias a Dios que esto no me ha detenido y he podido ir a la iglesia y moverme de vez en cuando por cortos ratos a laborar en la obra de Dios y compartir con mi familia.

Pero consecuentemente, lo más difícil para mí era conciliar el sueño, pues tenia que dormir en una cama aplastada, en la cual no podía elevar las piernas, y la espalda me causaba mucho dolor. Pero lo tremendo fue que ha mi esposa se le ocurre la idea que yo habrá una cuenta en Gofundme.com, para pedir ayuda económica, y poder comprar una cama de posiciones y otras cosas que necesitaba. Para mi sorpresa, personas que algunos conozco y otros no, comenzaron a portar donaciones a mi cuenta de www.gofundme.com/angelramos216 y en pocos días ya teníamos sobre $1,000 colectados. Pastores y hermanos de otras iglesias nos trajeron donaciones en cheques y efectivo, asiendo que la cantidad subiera aun mas. Pero el costo de la cama que habíamos visto era de unos $2,500 y se veía tan lejos el poder llegar a esa meta.

Pero en mi camino, Dios puso una mujer muy valiente y de gran fe, el cual yo la conocía como Barbara Marlowe de relaciones públicas y mercadeo de la prestigiosa firma de abogados Dworken & Bernstein Co., L.P.A., pero ahora la conozco también como una buena amiga. Ella y yo lidiábamos juntos en promocionar a la abogada de inmigración Kim Alabassi, en este periódico y en un programa de radio que yo tenía. Pero Marlowe, fue más allá de lo que yo esperaba, y al ver mi necesidad de una cama que aliviara mi dolor, habló con Chris Andonian, de Kronheims Furniture, el cúal llamó a Scott también de Kronheims, y ellos me ayudaron a conseguir la cama que necesitaba a la mitad del precio que valían las otras, todo incluido en el precio: impuestos, entrega en casa y la instalación de la cama. Hoy, gracias a todos los que se dejaron usar por Dios, duermo cómodo en mi nueva cama. Gracias y que Dios les bendiga mucho.

(El viernes 20, 2017 Dios cumplió su bendición para conmigo y me instalaron la cama).